La Escuela de Nadie

Este programa obedece a dos profundas esperanzas:
Difundir las clases del maestro Nadie y
Encontrar al vasto alumnado perdido.
Pero no es necesario que se comprometan del todo con el asunto, puede simplemente escuchar esta media hora como un cuento.
El maestro pregunta:
¿Quién no quiere escuchar un cuento, poner la radio y escuchar un cuento?
¿Quién no quiere salir a caminar, andar en bicicleta, en auto, en micro, en tren con un cuento en la oreja?
Porque este programa puede ser una banda de fondo para la película de tu realidad,
un chupetín de furia para que el tiempo pase fresco en la ventana,
un vestido luminoso para los días que no son de fiesta.

También hay música. Canciones de géneros diversos que se eligen con el único criterio de la conmoción -cachetazos en el alma, cerecitas en la torta de nuestra inquietud- y permiten relajar un poco los oídos (o que estallen de una buena vez).

Y también (acaso lo más importante) hay un buen espacio para las personas que se acercan. Algunas mandan un poema o cuento, una foto o dibujo, un comentario, una crítica, una invitación, un pasaje a donde haya canciones o algo.

El programa se realiza íntegramente en los estudios de La barba de los vientos (un rincón de mi casa con objetos prestados) por necesidad (los tiempos en un estudio o los espacios radiales están por encima del presupuesto escolar de Nadie) y también por las ganas de aprender, autogestionar la producción y buscar los puentes hacia los otros con más libertad, sin que implique cargar a nadie con un peso.

Los créditos.
La apertura fue editada por el increíble Martín Petti en su estudio, (un estudio de verdad). Mucha de la música fue acercada por mis hermanos José y Luis Goyeneche, el amigo Mariano H. (sobre todo en las cortinas musicales) y otro tanto por oyentes sugeridores. El resto es realización general mía bajo la mirada atenta del Señor Nadie, una mirada corrompida por la esperanza.

Este año 214 (el cero no me gusta mucho ahí, además: todavía recuerdo el colectivo 214 hasta la calle Nueva York de Berisso en mis años de explorador y la canción El sol no da de beber con su verso: Al tibio amparo de la 214) aparecen como alumnos super pullman: Pablo Antonini -de Radio Estación Sur-, Evelyn Ezquieta -de Fm Compartiendo-, Fer Rojas -de la Kalewche- y el gigantezco Rodo -de Radionauta Fm, colaborando en la producción en general.

Si quieren escuchar: fijensé donde dice Radios (los horarios y frecuencias se van actualizando) o bien, lo descargan de este mismísimo blog o de la página de Farco.
Anímense a escuchar si pueden y digan después si se abrió el paracaídas de la prudencia (“qué lindo che, qué imaginación”) o si definitivamente se hacen cargo de pertenecer a este lugar salvaje que es mi escuela, la Escuela de Nadie.

Abrazo grande
Martín Goyeneche

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