Voces del 21F

Antes del acto de cierre, dirigentes sindicales y políticos brindaron sus testimonios.

En la tarde del 21 de Febrero miles de trabajadores colmaron la Avenida 9 de Julio para repudiar las políticas del gobierno nacional. La convocatoria partio en un principio del gremio Camioneros, pero la marcha reflejó la más amplia unidad del movimiento obrero. Participaron otras centrales sindicales como las dos CTA, la Corriente Federal de los Trabajadores, gremios de la CGT, los movimientos sociales, y organizaciones que nuclean a las Pequeñas y Medianas Empresas.

Previo al acto de cierre, Hugo Yasky, Secretario General de la CTA de los Trabajadores, dijo que el mensaje al gobierno es que hay que terminar con esta política que “produce dolor y penuria social a los trabajadores. El gobierno tiene que entender que no puede gobernar sólo para los ricos”.

En respuesta a quiénes dijeron que era la marcha de Moyano, el docente señaló que “si bien la marcha partió del sindicato de camioneros, fue convertida en una convocatoria transversal. Acá está todo el pueblo que quiere trabajar y tener salario digno”. El dirigente llamó a dar continuidad a la lucha y no descartó la convocatoria a un paro general.

 

 

Héctor “Gringo” Amichetti, dirigente de los gráficos y uno de los referentes de la Corriente Federal de Trabajadores en la CGT, señaló la imperiosa necesidad de “forzar el cambio de esta política económica que está destruyendo a sectores amplios de trabajadores”.

Amichetti también cuestionó a los dirigentes de la CGT que apuestan al diálogo sin tener resultados positivos. “Si se reunifica la CGT quedarán excluidos aquellos que crean que hoy puede existir una CGT dialoguista y colaboracionista con el gobierno”, expresó.

 

 

Vanesa Siley, Secretaria General del Sindicato de Trabajadores Judiciales de la Ciudad de Buenos Aires y Diputada Nacional por Unidad Ciudadana manifestó la necesidad de unir los conflictos como el de Río Turbio en el sur del país, el de los ingenios azucareros en el norte, el de transporte público en Córdoba o el de Ferrobaires en la provincia de Buenos Aires. “El movimiento obrero tiene la responsabilidad de unificar esos reclamos y estar en la calle juntos”, señaló.

La abogada también aseguró que “no hay un nombre propio que nuclee a toda esta gente, sino que hay una convicción clara de pelear contra el ajuste”.

 

 

El Secretario General del Sindicato de Obreros Curtidores y Diputado Nacional por Unidad Ciudadana, Walter Correa, afirmó que “hay una clase trabajadora que no se rinde, que está de pie, y que lucha para defender sus conquistas y sus derechos”.

 

 

Daniel Catalano, dirigente de ATE Capital, dijo que la respuesta a las políticas del gobierno fue contundente y masiva y enumeró una serie de reclamos: “Queremos condiciones dignas de trabajo, llevar un plato de comida a nuestras casas, que reincorporen a los trabajadores despedidos, que haya paritarias libres, que dejen de perseguir al movimiento obrero y que cambie el rumbo de la economía”.

 

 

Catalano agregó que “el gobierno ya no tiene capacidad de extorsionar, porque el descontento lo tienen las personas que militaron y votaron por Mauricio Macri. Son muchos de los laburantes acá presentes que lo votaron y ya lo abandonaron”.

 

 

Leonardo Fabre, titular de la Asociación del Personal de los Organismos de Previsión Social (APOPS) dijo que es una marcha histórica y una bisagra. “Hay que detener a este gobierno en su accionar destructivo para los intereses de la Patria y del Pueblo. Hoy se conforma un bloque de resistencia gremial muy trascendente”, explicó el representante de los trabajadores de ANSES.

 

 

Roberto Baradel, dirigente del Suteba, el gremio docente mas importante de la provincia de Buenos Aires, resaltó que la marcha en un principio convocada por Camioneros, fue construida en conjunto por muchísimos sectores. “Se convirtió en la marcha de unidad contra el ajuste y en defensa de los trabajadores”, dijo.